La minería se consolidó como el principal motor de la actividad industrial de Michoacán al registrar un crecimiento interanual de 11.2 % en marzo de 2026, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), elaboradas con base en información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Gracias al sólido desempeño del sector extractivo y de las industrias manufactureras, la actividad industrial del estado avanzó 1.7 % respecto al mismo mes del año anterior, mientras que la manufactura reportó un incremento de 3.2 %.
Minería y manufactura fortalecen la economía estatal
El titular de la Sedeco, Claudio Méndez Fernández, destacó que los resultados reflejan el dinamismo de sectores estratégicos para la economía de Michoacán.
Según el funcionario, el crecimiento de la minería y la manufactura fortalece la capacidad productiva del estado, impulsa la competitividad y contribuye a generar condiciones favorables para atraer nuevas inversiones y promover el desarrollo económico y social.
Proyectos estratégicos respaldan el crecimiento
El avance de la actividad industrial se concentra en regiones donde se desarrollan importantes proyectos de infraestructura y expansión empresarial.
Entre ellos destacan las ampliaciones que ejecutan Hutchison Ports LCT y APM Terminals en el puerto de Lázaro Cárdenas, uno de los principales polos logísticos e industriales de México. Asimismo, el oriente de Michoacán continúa fortaleciéndose con la presencia industrial de Arauco.
Inversión extranjera refuerza la confianza en Michoacán
La Sedeco informó que, durante la actual administración estatal, Michoacán ha captado US$ 1,964 millones en Inversión Extranjera Directa (IED), cifra que evidencia la confianza de inversionistas nacionales e internacionales en el potencial económico de la entidad.
Méndez Fernández afirmó que el crecimiento industrial fortalece las cadenas de proveeduría, incrementa la producción de bienes y favorece la generación de empleo formal, consolidando a Michoacán como un destino atractivo para nuevas inversiones en sectores estratégicos como la minería y la manufactura.