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Nacional , 19 de Agosto de 2026
Empresa canadiense estudia posibilidad de explotar nueva veta de plata en Parral
Empresa canadiense estudia posibilidad de explotar nueva veta de plata en Parral
 
A26 kilómetros de Parral, el proyecto La Cigarra se perfila como una de las apuestas mineras más importantes del sur de Chihuahua. Gustavo Gallego, gerente de Proyectos Especiales de Grupo Northair de México y Kootenay Silver dijo en entrevista con El Sol de Parral que ya se presentó un estudio económico preliminar y ahora se enfocan en obtener autorizaciones ambientales federales e incrementar el valor geológico del depósito con nuevas exploraciones.

Actualmente el proyecto es desarrollado por Grupo Northair de México, con financiamiento de la empresa canadiense Kootenay Silver, y permanece en una etapa estrictamente de exploración. Aunque desde 2010 se han realizado trabajos de perforación y análisis geológicos que han permitido confirmar un importante cuerpo mineralizado, la empresa reconoce que todavía falta recorrer una parte considerable del proceso para convertir el descubrimiento en una operación minera formal.

“Tenemos 51 millones de onzas de plata en el recurso, pero todavía no es una mina; hay mucho trabajo por hacer”, explicó Gustavo Gallego, gerente de Proyectos Especiales de Grupo Northair de México y Kootenay Silver, al precisar que el principal desafío en este momento consiste en obtener las autorizaciones ambientales federales y continuar incrementando el valor geológico del depósito mediante nuevas campañas de exploración.

Los datos técnicos que explican el potencial del proyecto minero

Detrás del optimismo que ha despertado el proyecto La Cigarra existe una base técnica respaldada por más de una década de trabajos de exploración. De acuerdo con la información oficial de Kootenay Silver, el yacimiento se localiza dentro de uno de los cinturones geológicos con mayor potencial para la explotación de plata en el estado de Chihuahua, apenas a 26 kilómetros de Parral, una región con más de tres siglos de tradición minera.

Uno de los principales atributos del proyecto es su ubicación. Además de encontrarse cerca de una ciudad con mano de obra especializada y experiencia minera, el depósito cuenta con acceso por carretera, topografía favorable para el desarrollo de infraestructura y disponibilidad cercana de energía eléctrica y fuentes de agua, factores que reducen parte de los costos asociados al desarrollo de una futura operación.

Las investigaciones geológicas han permitido identificar un sistema mineralizado que se extiende a lo largo de aproximadamente nueve kilómetros, aunque hasta ahora sólo una parte ha sido delimitada con suficiente detalle mediante perforaciones. Los trabajos realizados muestran que la mineralización aflora en superficie y coincide con una amplia anomalía geoquímica de plata, además de numerosas obras mineras históricas distribuidas a lo largo del corredor mineralizado.

Hasta la fecha se han ejecutado 171 barrenos de exploración, que en conjunto suman 30 mil 935 metros perforados. Estos trabajos han permitido definir un cuerpo mineralizado continuo con una longitud aproximada de 4.4 kilómetros, integrado principalmente por las zonas La Borracha, San Gregorio y Las Carolinas, consideradas actualmente las áreas con mayor desarrollo geológico del proyecto.

La estimación vigente de recursos minerales fue elaborada utilizando la información de 156 perforaciones, concentradas en un área con potencial para explotarse inicialmente mediante minería a cielo abierto, donde se ubican las zonas mineralizadas de San Gregorio y Las Carolinas, que en conjunto abarcan aproximadamente 2.4 kilómetros de longitud.

El recurso mineral más reciente, elaborado bajo el estándar internacional NI 43-101, estima 51.57 millones de onzas de plata en las categorías medidas e indicadas, con una ley promedio de 102 gramos de plata por tonelada, además de 11 millones de onzas de plata en la categoría de recursos inferidos, también con una ley promedio de 102 gramos por tonelada. La estimación considera un precio de referencia de 23.50 dólares por onza de plata, una ley de corte de 50 gramos por tonelada y una recuperación metalúrgica estimada del 85%, parámetros que sirvieron para evaluar la viabilidad económica preliminar del yacimiento.

Otro dato relevante es que la actualización del recurso representa un avance importante respecto a la estimación realizada en 2015. Los recursos medidos e indicados incrementaron su ley promedio en 20%, mientras que los recursos inferidos registraron un aumento de 27.5,% reflejando una mejora en el conocimiento geológico del depósito y en la calidad del mineral identificado durante los últimos años.

Además de la plata, el proyecto contiene valores económicos de oro, plomo y zinc, aunque en menores proporciones. La empresa considera que las zonas de mayor ley afloran en superficie, situación que podría favorecer la rentabilidad durante los primeros años de explotación, al permitir recuperar mineral de mayor contenido metálico desde las etapas iniciales del proyecto.

Proyecto supera PEA, demostrando potencial económico; requiere más estudios

El proyecto acaba de superar uno de los primeros filtros técnicos con la presentación de un Estudio Económico Preliminar (PEA, por sus siglas en inglés), documento que permitió demostrar que el yacimiento tiene potencial económico para convertirse en una mina rentable. No obstante, dicho estudio representa apenas el inicio del proceso de evaluación.

Antes de pensar en la construcción será indispensable elaborar un estudio de prefactibilidad y posteriormente uno de factibilidad. Estos análisis definirán con precisión aspectos fundamentales como el método de explotación, la inversión definitiva, la vida útil de la mina, la producción anual, el número de empleos y el calendario de construcción.

“Con el estudio económico preliminar ya sabemos que puede haber una mina aquí, pero todavía nos falta la prefactibilidad y luego la factibilidad. Ya con esos estudios podremos decir cuándo inicia la construcción, cuánto tiempo durará la mina y cuántos empleos se generarán”, explicó Gallego.

Aún suponiendo que los permisos ambientales y el financiamiento estuvieran disponibles de inmediato, el proyecto todavía tendría que atravesar una etapa constructiva estimada en alrededor de dos años antes de comenzar operaciones comerciales.

“La gente piensa que obteniendo los permisos ya se puede empezar a producir, pero no es así. Aunque mañana tuviéramos todos los permisos y el financiamiento, la construcción podría tardar hasta dos años”, puntualizó.

Autorización ambiental por gobierno federal, principal obstáculo

El principal obstáculo continúa siendo la autorización ambiental por parte de las autoridades federales. De acuerdo con el directivo, prácticamente todos los proyectos mineros del país enfrentan actualmente retrasos derivados de estos procedimientos.

“Los permisos ambientales son los más difíciles y todos estamos atorados con eso”, afirmó. Mientras esa etapa avanza, la empresa continuará explorando el yacimiento. Para septiembre u octubre está prevista una nueva campaña de perforación con el objetivo de ampliar el conocimiento del depósito y determinar hasta dónde puede extenderse la mineralización.

Y es que, aunque actualmente el recurso económico se encuentra delimitado en aproximadamente dos kilómetros, la estructura geológica controlada por la empresa alcanza cerca de diez kilómetros de longitud.

"Tenemos una estructura de casi diez kilómetros y el recurso que hoy está evaluado apenas comprende alrededor de dos kilómetros; todavía tenemos mucho potencial para seguir explorando".

Ubicación de La Cigarra: un área de oportunidad de crecimiento

Uno de los aspectos que más entusiasmo genera entre los geólogos es que la mineralización de La Cigarra comparte características con algunos de los distritos mineros más importantes del estado, como San Francisco del Oro y Santa Bárbara.

Según explicó Gallego, el proyecto se ubica dentro del mismo cinturón mineralizado, aunque hasta ahora únicamente ha sido explorado a profundidades cercanas a los 400 metros.

“No sabemos qué tan profundo puede llegar el sistema. En San Francisco del Oro y Santa Bárbara las minas superan los mil 500 metros de profundidad. Nosotros aún no llegamos al fondo”, comentó.

Precisamente esa incertidumbre geológica representa una oportunidad de crecimiento para el proyecto, pues el recurso mineral podría aumentar conforme continúen las perforaciones.

Actualmente el diseño preliminar contempla una explotación inicial a cielo abierto, aunque la empresa no descarta que conforme avance la exploración pueda desarrollarse también una operación subterránea, dependiendo del comportamiento del cuerpo mineralizado en profundidad.

En materia metalúrgica, los resultados obtenidos hasta el momento también son alentadores. Los estudios realizados indican recuperaciones de entre 80 y 90% del mineral, porcentajes considerados elevados dentro de la industria minera.

"Una cosa es el mineral que está en la tierra y otra lo que realmente se puede recuperar. Hasta ahorita los estudios metalúrgicos están funcionando muy bien y eso nos da confianza para seguir avanzando"

Producción de La Cigarra contiene expectativas económicas considerables

Aunque el proyecto se encuentra todavía lejos de producir, las expectativas económicas son considerables. De acuerdo con el Estudio Económico Preliminar, cuando la mina alcance su etapa de operación podría generar alrededor de 200 empleos directos, además de varios cientos de empleos indirectos asociados a contratistas, transporte, mantenimiento, comercio, servicios y proveedores regionales.

Gallego incluso considera que esa cifra podría incrementarse conforme avance el desarrollo del proyecto. “Esperemos que sean más de 200 empleos directos; todo dependerá de cómo evolucione el proyecto”, comentó.

La construcción de la mina representaría además una inversión estimada de entre 80 y 100 millones de dólares, exclusivamente para desarrollar la infraestructura necesaria antes del inicio de la producción. A ello habría que sumar los recursos ya invertidos durante más de una década de exploración.

Aunque la empresa no cuenta con una cifra exacta, estimó que a lo largo de la historia del proyecto ya se han destinado más de 20 millones de dólares únicamente en trabajos de exploración, perforaciones, estudios geológicos, análisis metalúrgicos y desarrollo técnico.

Uno de los compromisos que la empresa asegura mantener desde el inicio del proyecto consiste en privilegiar la contratación de mano de obra y proveedores locales. La intención es que la mayor parte posible de la cadena de suministro provenga de Parral y de la región sur del estado, con el objetivo de multiplicar la derrama económica.

“La idea es traer toda la cadena de suministro desde Parral para que el mayor beneficio económico se quede aquí”, afirmó. El impacto económico podría extenderse incluso más allá de la actividad minera.

Como parte del eventual desarrollo sería necesario construir infraestructura eléctrica y mejorar caminos de acceso, obras que también podrían beneficiar a ranchos y comunidades cercanas al proyecto.

"Queremos que quede algo permanente para la comunidad. Si se construyen líneas eléctricas, caminos o infraestructura que después siga sirviendo para los habitantes, ese es el tipo de desarrollo que buscamos deja".

Actualmente la relación con el ejido La Estanzuela se mantiene mediante un esquema de ocupación temporal, a través del cual la empresa utiliza los terrenos para desarrollar actividades de exploración sin que exista un proceso de compra del ejido.

Además, la compañía posee un predio cercano de aproximadamente mil hectáreas donde contempla desarrollar parte de la futura infraestructura minera. Otro aspecto que mantiene optimismo entre los especialistas es la posible vida útil del proyecto.

Con los recursos actualmente estimados, el Estudio Económico Preliminar proyecta una operación cercana a 14 años, aunque esa cifra podría aumentar considerablemente si las futuras campañas de exploración logran ampliar el recurso mineral.

“No sabemos hasta dónde puede crecer. Si seguimos encontrando mineral, la vida útil podría extenderse muchos años más”, indicó Gallego. La empresa evita establecer fechas para el inicio de operaciones precisamente porque aún faltan permisos, estudios técnicos y decisiones de inversión.

Mientras tanto, La Cigarra continúa consolidándose como uno de los proyectos de exploración más prometedores del estado de Chihuahua. Si logra superar los retos técnicos, ambientales y financieros que todavía enfrenta, podría convertirse en uno de los principales detonantes económicos para Parral y su región, no sólo por la producción de plata, sino por la inversión, el empleo, la contratación de proveedores y el desarrollo de infraestructura que acompañaría su eventual construcción. Por ahora, el potencial está plenamente identificado; convertirlo en una mina operando será el siguiente gran desafío.