Industria minera de México propone plan de minerales críticos para el T-MEC
Los minerales adquirieron una relevancia estratégica en el escenario mundial, pues las principales economías buscan garantizar su acceso a minerales críticos, indispensables para las tecnologías, la energía, la infraestructura y las industrias del futuro, afirmó Raúl García Reimbert, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (AIMMGM), en la inauguración del noveno Congreso Nacional de Minería Durango 2026.
El congreso fue inaugurado por el secretario de Desarrollo Económico de Durango, Fernando Rosas Palafox, en representación del gobernador Esteban Villegas Villarreal, con la participación del presidente de Camimex, Pedro Rivero; la directora del Servicio Geológico Mexicano (SGM), Flor de María Harp, y la presidenta de WIM México, Marisol Barragán.
De acuerdo con el diario Reforma, la industria minera mexicana propuso crear un plan de minerales críticos que incluya inversiones en refinación, agilización de trámites y un capítulo sobre el tema dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), según un documento presentado en el marco del congreso.
El documento, citado por Reforma, plantea: "Se debe establecer una ventanilla única e incentivos para la producción de minerales críticos, identificar inversiones prioritarias en refinación y procesamiento, así como agilizar los tiempos de otorgamiento de permisos." También propone reformas que den certeza jurídica a la inversión y garanticen la seguridad de las regiones mineras.
Pedro Rivero, presidente de Camimex, dijo a Reforma que, para mejorar la competitividad del sector, se requieren también cambios fiscales: "No estamos pidiendo que nos den algo, sino que se tomen en cuenta las obras sociales que realizan las unidades mineras", como parte de los impuestos que pagan, a través del esquema de "obras por impuestos".
Según cifras de Camimex, México es un proveedor relevante de minerales críticos para Estados Unidos: exporta a ese mercado el 100% de su producción de barita y grafito, 74,2% de la plata, 51,8% del silicio, 50,3% del plomo, 42,3% del zinc, 24,8% del manganeso, 18,4% del cobre y 15,3% de la fluorita.
En el congreso, el presidente de Camimex aseguró que el T-MEC es la arquitectura institucional de una región que puede convertirse en una de las cadenas de suministro más competitivas, seguras y sostenibles. "La apuesta es clara: producir más minerales de manera responsable, generar mayor valor dentro de la región; refinar, transformar, manufacturar y ensamblar", consideró.
García Reimbert señaló que en 2025 el valor de la producción minero-metalúrgica mexicana alcanzó alrededor de 379.290 millones de pesos (aproximadamente US$19.960 millones, usando un tipo de cambio promedio estimado de 19 pesos por dólar para 2025), 21,2% más que el año anterior, aunque aclaró que el incremento estuvo impulsado principalmente por los precios, mientras que el volumen de producción decreció, por lo que consideró necesaria la expansión de la minería.
El presidente de la AIMMGM subrayó que el congreso busca fortalecer el intercambio de conocimientos y la generación de alianzas para una minería sostenible, "porque los minerales están bajo tierra, pero el conocimiento está en nosotros. Y es ese conocimiento el que puede transformar los recursos en oportunidades", afirmó.
El debate por un capítulo minero
La posibilidad de un capítulo específico sobre minerales críticos en el T-MEC no es nueva. BNamericas reportó en mayo de 2025 que la revisión del tratado podía ser la oportunidad para crearlo, dado que más del 80% de las exportaciones mexicanas de minerales y metales tiene como destino Estados Unidos, país que importa la mayoría de sus minerales críticos desde China, con quien libra una guerra arancelaria.
En septiembre de 2025 —antes de que comenzara formalmente la revisión del T-MEC—, Camimex dijo que presentaría una propuesta durante el periodo de consultas públicas previas al proceso, para pedir incentivos a la exploración minera, aun cuando el tratado no incluye, hasta ahora, un capítulo dedicado a la minería. Rivero explicó que México produce 10 de los minerales que Estados Unidos clasifica como críticos, y que 90% de lo que el país extrae se transforma en manufacturas —como autopartes o electrónicos— que terminan exportándose a sus socios del T-MEC.
En febrero de este año, Estados Unidos y México formalizaron esa cooperación con un Plan de Acción sobre Minerales Críticos con compromisos a cumplir en 60 días, aunque las autoridades no han hecho alguna actualización a la fecha. El plan busca fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos en América del Norte mediante comercio, inversión conjunta e intercambio de datos geológicos entre el USGS y el SGM, en línea con el marco del T-MEC, e incluye litio, plata y otros minerales, según el subsecretario de Comercio Exterior de México, Luis Rosendo Gutiérrez. El documento también contempla evaluar precios mínimos ajustados en frontera para las importaciones de minerales críticos.
En marzo, Rivero dijo a BNamericas que la negociación del T-MEC apenas iniciaba y que no habrá certeza sobre un capítulo minero hasta la firma del acuerdo, aunque Estados Unidos y Canadá han mostrado interés en el tema. Citó esa hoja de ruta bilateral México-Estados Unidos sobre minerales críticos y un estudio con el CIDE que identifica 192 industrias beneficiadas por la minería y 126 sectores aguas abajo.
Un análisis reciente de BNamericas fue más cauteloso: pese a señales de apertura regulatoria bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum —como nuevas concesiones a Fresnillo y el avance de permisos ambientales—, es poco probable que el T-MEC incorpore un capítulo minero específico. El abogado Mariano Calderón dijo que lo ideal sería "una reforma a la ley, una contrarreforma a lo que se hizo el sexenio pasado", para dar certidumbre al sector.
Sobre el litio en particular, Calderón advirtió que permanecerá al margen de cualquier estrategia regional de minerales críticos mientras siga bajo el esquema de nacionalización de 2022: "Ahí tendrá que haber definitivamente una modificación legal", afirmó, en referencia a una eventual integración del litio mexicano en iniciativas trilaterales de suministro.
Consultado por BNamericas este mes sobre los cambios normativos necesarios para aprovechar la ventana de oportunidad en minerales críticos —con el litio fuera del marco legal por esa nacionalización—, el propio García Reimbert evitó pronunciarse sobre si se requiere una reforma o una nueva ley, y dijo que la AIMMGM respaldará la postura que definan gobierno y empresas.
El costo de mantener el litio fuera de la inversión privada ya es tangible: BNamericas reportó en agosto de 2025 que el litigio entre la china Ganfeng Lithium y el gobierno mexicano, derivado de esa misma nacionalización, mantiene detenida por completo la mina de litio de Sonora —con 8,82 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente— mientras el caso se resuelve en arbitraje internacional ante el CIADI.